BIBIANA AIDO

José Luís Casas Sánchez www.elplural.com
Desde la constitución del nuevo gobierno socialista, estuvo claro que Bibiana Aído tenía todas las papeletas para convertirse en objeto de crítica fácil y destructiva. Pasemos por alto, por ahora, el debate acerca de la necesidad o no de un Ministerio de Igualdad, pero no cabe duda de que son necesarias grandes dosis de valentía, o el tiempo nos dirá si era osadía, para hacerse cargo de una cartera que está por construir, y sobre todo si a ello se añade la condición de mujer y de andaluza. Un tercer elemento, su juventud, podría ir en su contra, dado que no tiene experiencia profesional, pues, como se deduce de su curriculum, ha limitado su actividad al ámbito político.
Una vez que parece aclarado que lo de “miembra” fue un lapsus, que asimismo también resulta comprensible su propuesta de una biblioteca específica que tenga como temática las mujeres, sobre lo cual ha dado una explicación convincente, dado que el fondo originario procedía de una asociación de mujeres que se denominaba así, Biblioteca de mujeres. Por otro lado, no entiendo que se ponga el grito en el cielo por una colección de este carácter cuando todos los días asistimos a la creación de fondos especializados, que al parecer sólo molestan cuando tienen como objeto de atención a las mujeres. Por cierto, no estaría de más que el ministro de Cultura se excusara ante su colega del mismo modo que lo ha hecho la nueva secretaria general del PP, Dolores de Cospedal.
Sin duda ha formado más revuelo lo último que han reflejado los medios de comunicación, lo referente al velo de las mujeres islámicas. Quizás se deba a la deformación profesional de historiador, pero me gusta consultar los textos originales, entre otras cosas porque estoy acostumbrado a comprobar que no coinciden con la interpretación que hacen comentaristas y periodistas. Así es que he leído detenidamente los poco más de cinco folios que recogen la intervención de la ministra en un foro de reflexión del Grupo Parlamentario Socialista.
Su breve discurso lleva por título: “El papel de las mujeres en la Alianza de Civilizaciones”, y lo que plantea es hasta qué punto cabe exigir a las mujeres que sean sólo ellas las encargadas de mantener y de transmitir, en cuanto a las formas externas, determinados valores culturales y religiosos, en lo cual, desde su punto de vista, no cabe más limite que el del respeto a los derechos humanos. Supongo que todos podemos estar de acuerdo en eso, pero la polémica ha surgido cuando recurre a algunos ejemplos, y se han dado a conocer las referencias que hizo a las comunidades islámicas, pero no se cita que en todo momento tuvo como referencia dos culturas, la maya y la islámica. Pero nadie habla de la primera.
Así, explica que “es una exigencia cultural que las mujeres mayas vistan con la ropa de su etnia”, y comenta un caso evidente de discriminación entre estas comunidades en el sur de México, donde hay una representación municipal especial para los miembros de las mismas, pero siempre es masculina. Cuando el pasado año una mujer quiso ocupar uno de esos cargos le dijeron que no era posible pues se trataba de “una tradición y las tradiciones culturales han de respetarse y protegerse porque forman parte de la identidad cultural de los pueblos mayas”.
¿Por qué ha saltado a los medios de comunicación lo islámico y no lo maya? Porque resulta mucho más fácil la crítica y porque así cabe decir que la ministra comete un nuevo error. Sus palabras fueron claras en lo referente a respetar todas las culturas, pero siempre y cuando sus tradiciones no llevasen acarreada discriminación. Eso fue todo, de ahí que tampoco se comprenda que las palabras de la vicepresidenta del Gobierno no hayan sido rotundas a favor de lo afirmado por Aído, que se limitó a defender lo que, se supone, deben ser las líneas básicas de su ministerio.
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Autor: david
En cuanto a lo de las bibliotecas, yo pensaba que la igualdad consistía en el igual acceso a la cultura, porque el conocimiento es universal, no esa absurda propuesta.
Como siga con estas políticas tan peregrinas (por no utilizar un adjetivo peor sonante) va a dar la razón a quienes decían que este ministerio no vale para nada. Yo entre ellos.
Fecha: 01/07/2008 20:50.
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Autor: Fernando López de la Guía
Lleva poco tiempo, la debemos dejar un poco actuar, si bien es cierto, que ha tenido algunos tropiezos como las miembras, y sobre todo con esa medida fascista de separación bibliotecaria.
Es joven e inexperta, tal vez como el ministerio. Quizá el problema no sea la ministra, si no el ministerio.
Fecha: 02/07/2008 09:23.
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Autor: nacho
En cualquier caso esta chica, con muy buena imagen, necesita un poco mas de rodaje en el ruedo político antes de ponerla en el disparadero, así se la van a quemar su futuro como política.
Fecha: 03/07/2008 16:33.
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Autor: Fernando López de la Guía
Le falta un poco de rodaje, pero yo creo que eso debe ser así. Ante un ministerio de esas características no cabe otra cosa.
¿Te imaginas a Solbes, a Bono, o a Rubalcaba como ministros de igualdad? Sería un hoyo en sus curriculum, antes de ese puesto (sin contenido claro y con breve y dudosa vida) preferirían volver a su pueblo para ser concejales de cualquier cosa.
UN saludo,,,
Fecha: 03/07/2008 17:03.

